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viernes, 15 de julio de 2022

25 AÑOS SIN TETE: El jazz español abre su corazón a Tete Montoliu (XXIV Festival Internacional Jazz San Javier)

25 AÑOS SIN TETE: El jazz español abre su corazón a Tete Montoliu

(XXIV Festival Internacional Jazz San Javier)

CHANO DOMÍNGUEZ, HORACIO FUMERO, DAVID XIRGU, ELADIO REINÓN Y CARME CANELA.

Chano Domínguez lideró a un quinteto de lujo sobre el escenario del Parque Almansa para conmemorar el veinticinco aniversario de la muerte del recordado pianista catalán. La emotividad del tributo contrastó con la enérgica propuesta de los norteamericanos Vintage Trouble, que se encargaron de cerrar a golpe de guitarra esta octava noche de conciertos.

IVÁN URQUÍZAR

Merecido homenaje el de este jueves en el Auditorio Parque Almansa con el espectáculo 25 años sin Tete, dedicado al compositor y pianista Tete Montoliu (1933–1997). El catalán fue el primer músico precursor e impulsor del jazz en España, quien por vez primera traspasó las fronteras de nuestro país llegando a ser reconocido a nivel internacional, dejándonos a su muerte un gran legado y el camino allanado para las siguientes generaciones de músicos que siguen formándose en este género musical universal. La extraordinaria trayectoria de Montoliu está avalada por un centenar de trabajos discográficos, bien como líder o como acompañante

El proyecto, que se estrenaba en el marco del Jazz San Javier, liderado por el pianista gaditano Chano Domínguez, no dejó indiferente a ninguno de los presentes, interpretando temas originales del homenajeado y recreándose en la música de algunos autores que influyeron en la carrera artística del gran maestro. Los integrantes del quinteto –además de Domínguez al piano, Eladio Reinón al saxo tenor, Horacio Fumero al contrabajo, David Xirgu en la batería y la cantante Carme Canela– entregaron todo su potencial y poderío artístico para deleitar al expectante público reunido en el escenario principal del festival.

Puntual a su cita, la actuación comenzó con varias piezas de grandes figuras del jazz que inspiraron a Montoliu, a saber: el blues Freddie Freeloader, de Miles Davis, interpretado en formato de trío, y el romántico bolero Historia de un amor, de Carlos Eleta Almarán, a cuarteto con el saxofonista valenciano Eladio Reinón, que estuvo en varias formaciones del pianista catalán, realizando destacadas melodías e improvisaciones con el tenor. No podían faltar tampoco algunas referencias a otra de las influencias más notorias en la vida musical del maestro, la del carismático pianista estadounidense Thelonious Monk, del cual interpretaron dos temas a tempo de swing: Evidence y I mean you, ejecutados a la manera de Domínguez, arropado por el contrabajo de Fumero y la batería de Xirgu, asiduos compañeros del pianista.

Después, el líder de esta formación invitó al escenario a Carme Canela para interpretar la sofisticada balada Lush life , de Billy Strayhorn, llenando con su cálida voz el espacio sonoro del auditorio. La cantante deleitó a los presentes con otras piezas musicales, entre ellas el bolero Cómo fue, del compositor cubano Ernesto Duarte Brito, y, tras un breve inciso, el cuarteto continuó con el standard Fried bananas, del saxofonista Dexter Gordon, ocasión especial para las improvisaciones de Reinón, que realizó un espléndido solo y jugó con el pianista y el baterista sobre estructuras armónicas de ocho compases, elevando la intensidad del tema.

Canela salió de nuevo al escenario para anunciar una parte del concierto dedicada a Joan Manuel Serrat, estimado amigo de Montoliu, al que el maestro le dedicó el álbum Tete Montoliu interpreta a Serrat hoy (DiscMedi, 1996). Dos canciones fueron las elegidas: Aquellas pequeñas cosas y Paraules d’amor. Y, tras este inciso, l contrabajista Fumero, compañero durante muchos años de Montoliu, contó que al pianista no le gustaba tocar en directo sus propios temas, pero sí había uno que solían interpretar en los clubs y salas, un blues titulado Jo vull que m’acaricis, del cual tocó un pequeño arreglo en solitario llamado Carícies, antes de iniciar el tema completo con el grupo.

La actuación daba indicios de finalizar y Domínguez anunció otra partitura de Montoliu titulada Acuarela, que desarrollaron a ritmo de swing con la voz y el scat de la cantante. Como era de esperar, el público solicitó una última pieza a modo de bis, On the Green Dolphin Street, de Ned Washington y Bronislau Kaper, despidiéndose con ella los músicos de una noche mágica y entrañable. Fue una actuación especialmente emocionante, dado el carácter del tributo, que seguro quedará en el recuerdo de buena parte de los asistentes.

Vintage Trouble

El set de Vintage Trouble.

IVÁN URQUÍZAR

La segunda parte de la sesión estuvo protagonizada por la banda estadounidense de blues rock Vintage Trouble, que encaró su actuación de forma espectacular desde el primer momento. Sus cuatro discos editados hasta ahora les han proporcionado cierto prestigio en los ámbitos de la música que realizan, una mezcla de R&B, soul, blues y rock and roll que hace las delicias de sus seguidores. La mayoría de sus canciones son bailables, por lo que la organización del festival anunció que habría un espacio y un tiempo antes de que el público se posicionara delante del escenario, para impedir con ello que las primeras filas no pudieran también disfrutar durante la primera hora del concierto, una buena opción por parte de la organización.

La banda, integrada por el cantante Ty Taylor, el guitarrista Nalle Colt, Rick Barrio Hill al bajo eléctrico, Richard Danielson en la batería, y Tawy Angelique encargada de los coros, conectó rápidamente con el público, deseoso de levantarse de sus asientos a ritmo de las canciones. Todo llegaría. El grupo comenzó su actuación con el tema Love with me, un inicio explosivo y arrollador que dejó claras las intenciones del quinteto. La potente voz de Taylor encontraba su lugar sobre el sonido desbordante, pero controlado, de sus compañeros, destacando la guitarra de Colt, que realizó una labor impresionante durante el concierto.

La actuación continuó con el blues Low down dirty dog (Son House), enmarcada en las profundas raíces del estilo; Nancy Lee, incluida en el álbum The Bomb Shelter Sessions, de 2011, y Blues hand me down, también de ese mismo disco. El abanico de temas elegidos para el repertorio abarcó canciones ligeras y algunas baladas, en las que lució la formidable y aterciopelada voz del cantante, como en el tema My whole world stopped. El imparable Taylor prosiguió con 24-7-365 Satisfaction Man, de su reciente álbum titulado Juke joint gems, de 2021, mientras que la banda volvió a la carga con todo en la recta final de la actuación. Tocaron el rock’n roll Pelvis Pusher, editada como sencillo en 2019, y de nuevo destacó el guitarrista Nalle Colt con un solo arrasador. A estas alturas del concierto parte del público ya estaba en el espacio permitido para bailar, mientras que el resto lo hacía desde sus respectivos asientos. El quinteto acabó su concierto con el tema The World’s gonna have to take a turnaround. Sin duda, otra actuación inolvidable para los cientos de admiradores que acudieron a la cita del Jazz San Javier.

Texto © José Antonio García López, 2022

Fotografías © Iván Urquízar, 2022

La Opinión de Murcia - El jazz español abre su corazón a Tete Montoliu

viernes, 4 de noviembre de 2011

CHANO DOMÍNGUEZ

CHANO DOMÍNGUEZ


Fecha: 3 de noviembre de 2011.
Lugar: Auditorio Municipal de Algezares Miguel Ángel Clares (Murcia).
Componentes:
Chano Domínguez: piano.

Comentario:


Excelente concierto el del pianista gaditano Chano Domínguez en el recientemente inaugurado Auditorio Municipal de Algezares Miguel Ángel Clares, en una de las dos actuaciones programadas en su visita a Murcia. El músico y compositor es un gran conocido por los aficionados al jazz en nuestro país y fuera de este, por su protagonismo en el jazz fusión y sobre todo por haber sabido combinar la arraigada tradición del flamenco con el jazz. Casi una veintena de discos como líder y otros tantos como colaborador avalan la carrera musical de este gran pianista, por lo que sólo reseño aquí sus trabajos más recientes: Quartier Latin (Elukeya Records, 2009), con Paquito de Rivera, editado en DVD y después en CD, y Piano ibérico (Blue Note, 2010), último trabajo en el que introduce algunas piezas de grandes pianistas y compositores españoles ligados al flamenco como Isaac Albéniz,  Manuel De Falla, Enrique Granados y Federico Mompou, tratados bajo el prisma musical del maestro de Cádiz.


La única presencia en el escenario era del gran piano de cola Steinway & Sons, que parecía esperar en silencio majestuoso la salida del músico a escena, deseoso de que le acariciaran sus teclas e hicieran sonar su enorme arpa. El pianista comenzó la audición con un tema de cosecha propia dedicado a su hijo, “Marcel”, un alegre blues de dieciséis compases, que marcó la línea jazzistica prolongada durante casi todo el concierto. Tras unas breves palabras de presentación hacia el aforo del auditorio y el anuncio de sus dos próximas piezas, sonaron las primeras notas del standard “I Mean You”, de Thelonious Monk, tema en el que introdujo complejos y vertiginosos fraseos. En otro standard , la balada “Skylark”, de Johnny Mercer, tuvo lugar una de las ejecuciones pianísticas más emotivas de la noche, en la que creó espacios sonoros con silencios y dejó sonar las notas hasta el final de su reverberación o acústica. Chano, como a él le gusta que le llamen sus amigos, es un músico versátil y ecléctico, sutil y visceral, que conoce muy bien el lenguaje de la improvisación propia del jazz y las formas musicales del flamenco como demostró en las siguientes piezas de su repertorio. “La danza del amor brujo”, de Falla, fue otra de las piezas más intensas del programa,  desarrollada con un continuo pedal en la improvisación y claras influencias rítmicas cubanas. La sesión continuó con una composición romántica de Albéniz, un verdadero disfrute sonoro, dada la buena acústica de la sala. Un giro de tuerca y el repertorio volvió sobre sus pasos más jazzisticos con dos standards , uno de Bill Evans y otro de Michel Petrucciani respectivamente. Rebasado el ecuador del concierto, el pianista anunció y dedicó una composición suya a todas las mujeres presentes en la sala: “Con alma de mujer”, una deliciosa partitura arropada por ritmos maniseros . Los aplausos del público lograron un bis final en el que el artista desbordo técnica y buen hacer a raudales, demostrando una vez más el buen momento musical en el que se encuentra. Suerte y larga vida al maestro.

Texto © 2011 José Antonio García López
Fotos © 2011 Rafa Márquez