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sábado, 4 de febrero de 2017

Álvaro Imperial Quartet - (Jazzazza Jazz Club)

Álvaro Imperial Quartet
(Jazzazza Jazz Club)

Lugar: Jazzazza Jazz Club
Fecha: sábado, 4 de febrero de 2017
Grupo:
Álvaro Imperial Quartet
Álvaro Imperial: guitarra
Carmen Climent: piano
Pedro Molina: contrabajo
Alfonso De Miguel: batería



Álvaro Imperial Quartet: Jazz con agallas

Puede que nadie sea profeta en su tierra, pero ¿qué importancia tiene si se es o no un inspirado en los tiempos que corren?

A estas alturas creo que no es lo más relevante. El esfuerzo y el trabajo me parecen más importantes, sobre todo si pensamos en la travesía artística de alguien que está apostando, con entrega y constancia, para crearse un lugar en la música y concretamente en el Jazz.

El guitarrista español Álvaro Imperial, regresaba a su tierra natal tras un periodo de varios años de formación jazzística en Berlín, con maestros como Giorgio Crobu, en los que ha realizado un intenso recorrido por varios escenarios europeos, tocando como líder de sus propios proyectos y como componente de varias formaciones. La cita del pasado sábado en el club Jazzazza, resultó ser una interesante muestra de la experiencia adquirida por el guitarrista fuera de nuestro país, y de la evolución en la que se encuentra actualmente. Imperial, forma parte de una generación que comenzó con fuerza y determinación en el mundo del jazz. Fui, por circunstancias, testigo de su iniciación y de sus primeros pasos en el aprendizaje musical del género, de la mano del guitarrista Juan Antonio Hurtado, y compruebo, ahora, la buena trayectoria en la que se encuentra inmerso este músico audaz y prometedor.


El grupo, formado también por la pianista Carmen Climent, Pedro Molina al contrabajo y Alfonso De Miguel en la batería, ofreció un concierto espléndido y muy dinámico, al que habría que añadir una selección de temas bien escogidos: “Litle Green Men” de Peter Bernstein, “Home Fries” de Joshua Redman, “Saudade Do Brasil” de Bill Evans,  “The Night As Thousand Eyes” de Jerry Brainin, “Tricotism” de Oscar Pettiford, “Jet Stream” de Peter Bernstein, “Nigerian Marketplace” de Oscar Peterson, “Jive Coffee” de Peter Bernstein, y “Voyage” de Kenny Barron. Interpretaciones, algunas con más dificultad y complicidad que otras, pero ejecutadas con arrojo y esmero, que encantaron a un público en general muy atento y respetuoso, salvo alguna excepción.



La sesión arrancó con la partitura “Litle Green Men”, en la que cada componente del cuarteto dio rienda a sus respectivas improvisaciones, dejándonos un mensaje de sus buenas cualidades y la referencia de un sonido de grupo compacto y elaborado. En el blues “Home Fries”, los solos de Imperial y Climent abarcaron la estructura de dieciséis compases de la pieza con divertidos y ágiles fraseos. “Saudade Do Brasil” fue compartido por la presencia del contrabajista y el guitarrista, con elocuentes solos y precisos arreglos armónicos. Intensidad y entrega se unieron en “The Night As A Thousand”, traducidas en improvisaciones y desarrollos muy expresivos. “Tricotism” caminó elegante por los senderos del swing, destacando las intervenciones de la pianista Carmen Climent -un buen acierto de Imperial al contar con su apoyo en el cuarteto-, compartiendo con el guitarrista toda la estructura armónica, además de un excelente papel como solista. El jazz moderno forma parte del proyecto, otra muestra de ello fue el tema “Jet Stream”, una pieza rápida en la que lucieron varias intervenciones del baterista Alfonso De Miguel, que tuvo una actuación especial a pesar de arrastrar cierta indisposición. Guitarra y piano volvieron a ser los instrumentos protagonistas en “Nigerian Marketplace”, arropados por las sinuosas líneas del contrabajista Pedro Molina y la exquisita ejecución y flexibilidad del baterista. La complejidad daba paso a un último tema “Jive Coffee”, una pieza a tiempo de cinco por cuatro, con una estructura armónica de dos acordes por compás, lo que la hace aún más dinámica. El grupo despedía su concierto con un bis llamado “Voyage”, confirmando una vez más el buen nivel técnico por el que atraviesan los cuatro músicos.


Un proyecto de jazz moderno que no olvida los orígenes más clásicos, los standards, y los diversos estilos que conforman el lenguaje de este género universal. New York será la próxima parada en el recorrido y en la formación de este futuro gran guitarrista. Agallas ya las tiene, y seguro que no le van a faltar cuando más necesite de ellas.
Enhorabuena y suerte.

Texto: © José Antonio García López, 2017
Fotografías: © Jazzazza Jazz Club, 2017




domingo, 16 de diciembre de 2012

ALBERT VILA NEW QUARTET

ALBERT VILA NEW QUARTET


Fecha: 15 de diciembre de 2012.
Lugar: Jazzazza, Algezares, Murcia.
Componentes:
Albert Vila: guitarra eléctrica.
Gilles Estoppey: piano.
Marko Lohikari: contrabajo.
David Xirgu: batería.

Comentario:



Fue una jornada de jazz completa y provechosa la que protagonizó el joven guitarrista catalán Albert Vila y su nueva formación a cuarteto, el pasado sábado 15 de diciembre en el Jazzazza Jazz Club. Por la mañana una master class impartida por Vila en el mencionado club, que reunió a más de una docena de guitarristas procedentes de varios puntos de la provincia. La faceta didáctica de Albert Vila es ciertamente conocida, junto a su labor de compositor y propulsor de la guitarra de jazz en nuestro país. Formado en el Taller de Músic de Barcelona y posteriormente en el Conservatorio de Ámsterdam, tras pasar por la acreditada Manhattan School of Music de Nueva York, inicia su carrera en solitario liderando varios proyectos que van a dar como resultado varios trabajos discográficos: Foreground Music (Fresh Sound New Talent, 2007) su primer disco, Tactile (Fresh Sound New Talent, 2011) y el reciente álbum editado llamado Standards (Quadrant Records, 2012), una recopilación de temas standards del jazz americano, en el que colaboran dos excelentes músicos: el contrabajista Reinier Elizarde y el baterista Jorge Rossi.


El nuevo cuarteto de Vila está integrado por el pianista Marco Mezquida, el contrabajista sueco Marko Lohikari y el baterista David Xirgu. El primero de ellos fue sustituido por el joven pianista suizo Gilles Estoppey a causa de un percance de salud, afortunadamente no grave, que le ha impedido asistir a la gira que el cuarteto está realizando. El líder presentó a la formación y anunció su repertorio basado en temas originales compuestos por él, la mayoría de ellos aún inéditos, que formarán parte de un posible nuevo trabajo discográfico, y algunos temas de proyectos anteriores, lo cual le dio al concierto un motivo añadido de interés para los aficionados que asistieron a escucharles.


 “The Bean”, “New Deal”, “Minor Tragedy” y “Denial”, fueron los temas que conformaron el primer pase de la sesión. La música de Albert Vila no necesita etiquetas para definirla en un estilo u otro, quizá sea más conveniente hablar de sus ideas creativas y las influencias musicales que aporta cada uno de los componentes del grupo, influjos que se enmarcan entre el carácter caliente mediterráneo y el frío carácter nórdico europeo. Un perfecto juego de melodías, armonías y ritmos, a veces quebrados y muy dinámicos (7/4, 5/4) que sus ejecutantes llevan hasta la máxima expresión en las improvisaciones, con plena libertad y buena interacción entre sí. La brillantez y elegancia en la ejecución de Vila en la guitarra son destacables. Su fluidez y limpieza digital dan su fruto en elocuentes y vibrantes improvisaciones que calan profundo en el oyente, y si a ello le sumamos una sección rítmica contundente y bien calibrada, el efecto que provoca es arrollador, en el mejor de los sentidos.


En la segunda parte del concierto la entrega por parte de los músicos  fue cada vez a más. Con el tema, “Blue”, incluido en su segundo disco, y el enigmático “Six”, dieron rienda suelta a extensos solos del pianista y del guitarrista, arropados por un Marko Lohikari audaz e incisivo en los momentos de improvisación y en las tensiones, pero también sutil y sugerente en los espacios musicales más relajados. Xirgu, por su parte, llevó con cautela y atención los diferentes desarrollos de las composiciones, destacando, a veces, con alguna improvisación y efectuando, sobre todo, una inmejorable labor de apoyo y un colchón rítmico exquisito, exhaustivo, alegre y bien medido. La balada llamada “Three Days After” fue otra de las numerosas ocasiones en las que el pianista Gilles Estoppey, demostró sus buenas habilidades con el instrumento, haciendo gala de su talento, conocimiento y excelente manejo del lenguaje.  El líder del grupo agradeció la complicidad del público y continuaron con una última pieza llamada “Gym-Jam”, incluida en su primer disco. Los aficionados querían más y el grupo subió al escenario para tocar un bis, “One Hundred Years Of Solitude”, dedicado al libro del escritor Gabriel García Márquez, un tema que podemos encontrar en su reciente y último trabajo discográfico.

La música de Albert Vila ha encontrado su lugar entre los mejores trabajos jazzísticos que se realizan fuera y dentro de nuestro país. Esperemos que continúe con esa buena racha creativa que está demostrando, un regalo para los aficionados que saben apreciar la labor cuidadosa y esmerada de este formidable guitarrista.

Salud y Jazz.

Texto: © 2012 José Antonio García López
Fotografías: © 2012 Rafa Márquez

Albert Vila New Quartet en Jazzazza Jazz Club (Tomajazz)

sábado, 17 de noviembre de 2012

GREG DIAMOND QUARTET

GREG DIAMOND QUARTET


Fecha: 16 de noviembre de 2012.
Lugar: Jazzazza, Algezares, Murcia.
Componentes:
Greg Diamond : guitarra eléctrica.
Ariel Bringuez : saxo tenor.
Reinier Elizarde : contrabajo.
Jeffrey Fajardo: batería.

Comentario:


Después de algunas vicisitudes y sustituciones en el cuarteto, el guitarrista norteamericano Greg Diamond, de gira por varias capitales españolas, presentó una mezcla de sus últimos discos Conduit (Dot Time Record, 2012) y Dancando Com Ale (Chasm, 2008) en el club Jazzazza. El grupo fue recibido por un aforo bastante completo, animado por el sugestivo proyecto que el guitarrista lleva consigo. Diamond, poseedor de una técnica exuberante se entregó de pleno durante todo el concierto, acompañado por tres, no menos, excelentes músicos: el saxofonista cubano Ariel Brínguez, el contrabajista (también cubano) Reinier Elizarde y el baterista norteamericano Jeffrey Fajardo.


El concierto fue una muestra de la fusión entre el lenguaje propio del mejor jazz y las raíces latinas inequívocas del líder. Composiciones como “Paradigma”, “Naufrage”, “El martillo” y la balada dedicada a su padre, “Song For Jerry” conformaron el primer set de la sesión, en el que destacaron todos los componentes del cuarteto con contundentes improvisaciones a cual de ellas más sugerente e intensa.


Tras la pausa, el grupo volvió a subir al escenario para comenzar con otra composición llamada “La Poor Sweet”, un viaje onírico a través del sonido peculiar del guitarrista, arropado por una sección rítmica impecable, a cargo de Elizarde y Fajardo. La fluidez y agilidad del saxofonista Ariel Brínguez, segundo solista del grupo, conquistaron gran parte del concierto con su elegante presencia y buen hacer. El tema lento “Inertia”, supuso un corto respiro a la intensa descarga mantenida hasta el momento, en el que lucieron las improvisaciones de guitarra y saxofón.


La música de Diamond es enérgica y trascendental, una visión subjetiva del artista realizada de forma magistral, en la que confluyen melodía, armonía y ritmo en una coalición única que transmite con elocuencia y gran fuerza expresiva. El directo, marcado en su mayoría por temas extensos en su duración, resultado del ejercicio de improvisación de los cuatro músicos a veces en un mismo tema, dejó un agradable sabor de boca con un último tema llamado “Ivette”, pieza que encabeza su disco más reciente y que sintetiza de alguna forma ese estilo tan personal del guitarrista.

Músicos y seguidores disfrutaron de una noche mágica e inolvidable. Suerte en su gira europea.


Texto: © 2012 José Antonio García López
Fotografías: © 2012 Rafa Márquez

domingo, 14 de octubre de 2012

TROPPLE QUARTET

TROPPLE QUARTET


Fecha: 13 de octubre de 2012.
Lugar: Jazzazza, Algezares, Murcia.
Componentes:
Patxi Valverde : saxo tenor.
Carlos Sáez: piano.
Julio Fuster: contrabajo.
Miguel Ángel Orengo: batería.

Comentario:


En ocasiones la conocida frase “Nadie es profeta en su tierra” no se cumple como tal, menos mal... Sobre todo cuando uno aprecia el trabajo de aquellas personas que un día decidieron renunciar a todo y cambiaron de país en busca de nuevos conocimientos, para dedicar su vida a la música y en concreto al jazz, aunque se trate de un amigo tuyo. No sé hasta que punto es admisible o no hacer la crónica del concierto de un grupo de jazz que además de estar compuesto por buenos músicos, estos son personas con las que te codeas casi a diario. Quizá no debería ser yo el que hiciera esta reseña, por aquello de que la amistad puede influir, pero pensándolo de otra manera por qué no hacerla. Trataré de no caer en elogios musicales y personales totalmente innecesarios. Yo escribo las crónicas musicales basándome en la música que acontece en el momento del concierto, dejando al margen mi gusto personal o la predilección sobre uno u otro músico o grupo, sean amigos o no.


El club Jazzazza acogió con entusiasmo el proyecto del músico, compositor y saxofonista murciano Patxi Valverde con la formación llamada Tropple Quartet. Un cuarteto reconocido por los seguidores del jazz en esta parte del país, compuesto además por el pianista murciano Carlos Sáez, el músico valenciano Julio Fuster al contrabajo, y el baterista y percusionista, también murciano, Miguel Ángel Orengo. La propuesta no fue otra que la presentación del reciente primer disco de Patxi Valverde llamado Looking Forward (AMMUS RECORDS, 2012) grabado en Holanda y manufacturado en Colombia, del que pudimos escuchar algunos temas, además de standards y otras versiones que conformaron el repertorio. Patxi Valverde es un saxofonista con un amplio bagaje en su carrera musical. Formado como Maestro de Música en Cuenca, tras un largo periodo en el ejercicio de la docencia, decidió ampliar sus conocimientos en el campo del jazz en los Países Bajos, obteniendo el Título Superior de Saxofón en el Prins Claus Conservatorium y el Master en Saxofón de Jazz (Composición) en Holanda. Este saxofonista se ha convertido con el tiempo en un incansable trabajador e investigador de la música. En esta mínima presentación, obligada y objetiva, habría que destacar su faceta como director de varias big bands afincadas en el norte de Holanda. Actualmente es miembro de la North European Jazz Orchestra y artista residente de AMMUS (Aula Moderna de Música y Sonido) en Bucaramanga, Colombia. Además ha tocado con músicos de la talla de Benny Golson, Lee Konitz, Bryan Lynch, Owen Hart Jr, Tarek Yamani, Dave Douglas, David Berkman, Don Braden , Jan Reigen, Pavel Susaeta, Juan Camilo Anzola , Johanes Radianto, Ruud Breuls o Chepe Ariza, entre muchos otros.


La primera parte del concierto comenzó con un standard titulado “It Could Happen To You”, a medio swing . La introducción del pianista en solitario dio la entrada a la melodía ejecutada por el saxofonista, seguida de la primera improvisación del mismo. Sáez y Fuster participaron también en el desarrollo de la pieza con improvisaciones ejecutadas de forma precisa y elegante, arropados entre sí con el baterista Orengo, muy atento a las evoluciones de sus compañeros. La rueda de solos cortos de cuatro compases del saxofón, el piano y la batería mostraron la gran fluidez con la que se manejaba el grupo, un primer presagio de la buena interacción que hubo entre ellos. “Granada”, segundo tema del repertorio, del saxofonista Chris Cheek, fue una partitura con claras reminiscencias a la música española. Tras la presentación del grupo, Valverde anunció la siguiente pieza titulada “Colombiando”, composición propia e inédita a ritmo de cumbia , basada en una estructura AABA, con tres variaciones sobre la armonía original en la parte A de la partitura. La primera entrada en la rueda de improvisaciones fue para el pianista Carlos Sáez, que realizó aquí un alegre y vivaz solo muy a tono con la temática de la pieza. Gran ocasión para el baterista Miguel Ángel Orengo, que desplegó su buen hacer, deleitando a los asistentes con un entregado solo de batería. “Beatrice”, del saxofonista Sam Rivers, estuvo marcado por el juego en los cambios de tiempo. Una preciosa pieza musical que Valverde supo encaminar de menos a más, con un lenguaje limpio y conciso, buscando siempre lo sugerente y ese algo más que todo músico de jazz persigue, su propia forma de expresión, su sello personal. La pieza indicó mucho sobre el buen estado técnico de los componentes del grupo, ya que una parte de ella se desarrolló doblando el tiempo del compás en las improvisaciones, en las que Valverde destacó con fraseos largos de gran calidad y bien construidos. El sonido del saxofón, enérgico y poderoso, inundó la sala, balanceándose sobre las intensidades creadas por el solista principal con el apoyo de una sección rítmica impecable.


El tema “Giant Steps” de John Coltrane dio inicio al segundo pase del concierto. Una versión a ritmo de bossa en el que destacó el contrabajista Julio Fuster, con un solo corto pero elocuente. La sesión continuó con una composición de Patxi Valverde titulada “When The Smoke Came Out” que aparece en su álbum. Un blues menor que intenta sugerir el palo rítmico de las bulerías, aunque no de forma explicita. Sáez dejó cabalgar su ingenio y desarrolló una de las improvisaciones más líricas y sugerentes de toda la velada. Su saber hacer y su técnica con el piano, ágil y flexible, le otorgan ese aire sencillo, sutil y cuidadoso en los solos y armonías que ejecuta. La intensidad llegó de nuevo en el solo de Valverde, trasmitiendo fuerza, pasión y entrega con frescos y vigorosos fraseos. “Three Years Ago”, dedicado a Ewa J. Smolak, es otra composición propia incluida en su disco. La pieza, basada en una armonía no funcional, sin centro tonal aparente, contiene varias modulaciones, en las que hubo improvisaciones que fluctuaron entre el concepto vertical y horizontal de la armonía, tocando dentro de las notas del acorde y usando grupos de notas comunes que permitían abarcar varios compases. La meticulosa improvisación de Sáez y el dinamismo de Valverde, fueron aquí lo más destacado. El bolero titulado “Habibi”, compuesto por Valverde, es otro de los temas del disco, en esta ocasión dedicado al pianista libanés Tarek Yamani. Una composición lenta en la que Fuster, Sáez y Valverde articularon sus respectivos solos, a cual de ellos más poético y creativo. Ya casi en su recta final, la sesión continuó con “Yes Or No”, una composición de Wayne Shorter que iniciaron con una contundente introducción del baterista en solitario. La pieza, realizada a una velocidad vertiginosa, alcanzó el clímax deseado en los solos de saxofón y piano. Como era de esperar, el entusiasmado público pidió el correspondiente bis , que el grupo otorgó con la balada “You Don't Know What Love Is”, interpretada a ritmo funky , que levantó aún más si cabe el ánimo de la audiencia.

Fue este pues, un concierto generoso y audaz en cuanto a entrega, fuerza expresiva y manejo del lenguaje jazzístico de los cuatro componentes del grupo. Una muestra también, entre otros aspectos, de la excelente labor, fruto de la investigación y creación del principal solista Patxi Valverde, un músico embarcado ya en el proceso constructivo de sus propias composiciones, que augura futuros y nuevos aportes musicales dentro de este género abierto y universal.


Texto: © 2012 José Antonio García López
Fotografías: © 2012 Rafa Márquez

domingo, 30 de septiembre de 2012

ARTURO SERRA QUARTET

ARTURO SERRA QUARTET


Fecha: 29 de septiembre de 2012.
Lugar: Jazzazza, Algezares, Murcia.
Componentes:
Arturo Serra : vibráfono.
Juan Galiardo : piano.
Marko Loikari : contrabajo.
Xavi Hinojosa: batería.

Comentario:


Jazzazza inició el pasado sábado 29 de septiembre su temporada de conciertos, con un cuarteto de lujo liderado por el vibrafonista valenciano Arturo Serra. Este actuó acompañado por tres excelentes músicos: el virtuoso pianista gaditano Juan Galiardo, el carismático contrabajista sueco Marko Loikari y otro peso pesado del jazz, el baterista catalán Xavi Hinojosa. Los mismos que han colaborado con él en la grabación del reciente álbum titulado Bobby! (New Steps Records, 2011). Un homenaje a la música de Bobby Hutcherson, un músico que junto a otros compositores y vibrafonistas de la época como Gary Burton, fue el precursor de una forma nueva de integrar el vibráfono en la música de jazz, dándole un enfoque más moderno, haciendo de él un instrumento con nuevas posibilidades armónicas, melódicas, técnicas y sonoras desconocidas hasta entonces en los años 60, dentro del estilo hard bop que surgió y se desarrolló en esos años. La carrera de Serra es extensa. Prueba de ello son la más de una decena de trabajos discográficos grabados y recopilados hasta ahora, aparte de su labor didáctica en seminarios, cursos y talleres de jazz, y los centenares de conciertos por más de medio mundo junto a músicos nacionales e internacionales como Roger Mas, Enrique Oliver, Miquel Casany, Dick Oatts, Jerry Bergonzi o Joe Magnarelli, entre otros.


No es muy frecuente tener la posibilidad de escuchar un vibráfono en directo así que la sesión planteaba su atractivo en un doble contexto. Por un lado la noticia de la presentación de un nuevo álbum, un exquisito trabajo musical en manos de estos cuatro fenómenos del género y por otro lado, repito, el hecho de poder escuchar y apreciar las ricas sonoridades que transmite Serra con su instrumento. La primera parte del concierto comenzó con “Twelve More Bars To Go”, un blues del saxofonista Wayne Shorter. El cuarteto realizó aquí una extensa versión sobre la pieza original, en la que se lanzaron con largos solos de vibráfono, piano y contrabajo, además de algunos juegos de improvisación compartidos con la batería de Hinojosa. El sonido casi acústico de la formación estaba bien compensado y el concierto continuó con otro tema titulado “Sweet Georgia Fame”, un standard antiguo, en palabras de Serra, no muy conocido, compuesto por la pianista y cantante neoyorquina de bebop Blossom Dearie. Una deliciosa partitura de compás ternario en la que destacó la improvisación del contrabajista Marko Loikari y el hacer ejemplar del pianista Juan Galiardo, el cual tuvo un papel esencial en el desarrollo de la sesión. Antes de iniciar la siguiente pieza, Serra dedicó unos momentos para presentar al grupo y agradecer la buena acogida a la dirección del local y al público en general, por su respeto y silencio.


La balada titulada “Bill Evans” de Lyle Mays, traspaso las almas de algunos de los presentes. Un pequeño homenaje al gran maestro del piano que desarrollaron sobre la base de dos improvisaciones, una de Serra y otra de Galiardo, similares en su forma expresiva pero diferentes en cuanto al concepto musical y al sentimiento de sus contenidos, cualidad y diversidad que acompaña a todo buen proyecto jazzistico. “Odissea” de Arturo Serra y “Billy” de Reuben Brown dieron el punto final a esta primera parte del concierto en la que habría que destacar la excelente labor de Loikari y Hinojosa. La afinidad y la interacción entre ambos dieron sus frutos traducidos en algunos momentos de gran creatividad, además de proporcionar a sus compañeros un sostén rítmico muy flexible con el que mover las improvisaciones de piano y vibráfono.


La segunda parte arrancó con una breve introducción del pianista que dio paso a la melodía de la pieza llamada “Amor en vano”, un tema a swing , relajado, en el que hubo de nuevo largos espacios para los solos de vibráfono, piano y contrabajo. “Humpty Dumpty” del pianista Chick Corea, “Day Dream” de Billy Strayhorn y la preciosa balada “Barniana” de Barney Kessel fueron los siguientes títulos incluidos en el repertorio. La música que realiza Arturo Serra rebosa de esmero y elegancia, penetra con profundidad en el oyente, es rotunda y a la vez sugerente. Con “Firms Roots” de Cedar Walton y el blues “Bags Groove Blues” de Milt Jackson finalizó una sesión magistral que será largamente recordada por los seguidores y aficionados al género. Espero verles pronto de nuevo por aquí.

Texto: © 2012 José Antonio García López
Fotografías: © 2012 Rafa Márquez

domingo, 29 de abril de 2012

JERRY GONZÁLEZ Y JAVIER COLINA TRÍO

JERRY GONZÁLEZ Y JAVIER COLINA TRÍO


Fecha: 28 de abril de 2012.
Lugar: Jazzazza, Algezares, (Murcia).
Componentes:
Jerry González: trompeta, fiscorno y congas.
Javier Colina: contrabajo.
Nirankar Kalsa: batería.

Comentario:



La música en directo en locales no muy grandes te ofrece, entre otras emociones, esa sensación de cercanía, no sólo visual, con los músicos que actúan frente a uno, a solo unos cuantos metros, algo que no se da en espacios más amplios. Cercano y emotivo fue el concierto que brindaron tres grandes músicos de jazz en el casi abarrotado club Jazzazza: el trompetista Jerry González, figura legendaria de la música latina y el jazz, con más de una veintena de discos como líder y muchos más como colaborador con prestigiosos músicos del jazz mundial y varios premios en su carrera musical. Desde sus tiempos con la Fort Apache Band hasta su aparición y posterior reconocimiento en el documental de Fernando Trueba, Calle 54 , han pasado algunos años. Más allá de su anterior faceta, su carrera continúa y actualmente sigue ofreciendo conciertos como solista y colaborador en numerosos proyectos dentro y fuera de España. González vino acompañado del contrabajista Javier Colina, un soporte musical en toda regla, capaz de caminar sobre los más diversos senderos, estilos y palos musicales que podamos imaginar. Su cualidad de “todo terreno” de la música lo dice todo. Precursor del flamenco jazz, posee en su haber varios discos como líder y colíder, y numerosas colaboraciones con músicos de las más distintas tendencias. Antes del concierto tuvo la amabilidad de aceptar una entrevista para Tomajazz y con ello la posibilidad de conocerle un poco más. El color exótico y enigmático lo dio el baterista estadounidense Nirankar Khalsa, percusionista y compositor que ha grabado y trabajado con reconocidos músicos como Donald Byrd y Alice Coltrane, entre otros. Afincado en Madrid, es un asiduo colaborador en proyectos y conciertos con grandes figuras de la música española: Chano Domínguez, Enrique Morente o Jorge Pardo.


Sin apenas preámbulos el veterano trompetista subió al escenario dispuesto a coger las riendas del repertorio con las primeras indicaciones rítmicas a sus colegas de grupo y algunas notas de su trompeta con sordina. El sonido apenas amplificado, reducido a un solo par de micrófonos, influyó y mucho en la forma sutil y perceptiva del comienzo de la actuación y en el fondo sonoro que se fue creando en el ambiente. La genialidad del líder se ajustó a sus habilidades y fue mostrándonos así su capacidad de síntesis conceptual, síntesis musical que ha adquirido con el paso del tiempo, quizá más lírica y elocuente que nunca. El sostén rítmico a cargo del contrabajo y la batería completaba el conjunto, mostrando cohesión y buena interacción entre los tres componentes. Si bien la mayor carga musical estuvo sostenida por la gran labor del contrabajista Javier Colina, audaz y versátil en sus improvisaciones, mantuvo también generosos diálogos con el solista en momentos de gran complicidad. La calidad y efectividad del baterista Nirankar Kalsa, destacó también en el triángulo musical, aportando sonidos y métricas propias casi más de su condición como percusionista, explorando todo el instrumento.


El concierto, realizado en dos pases y basado fundamentalmente en standards de jazz, fue un recorrido por la memoria de los grandes músicos de ese género como Miles Davis, Thelonious Monk o John Coltrane, interpretados desde la perspectiva musical del experimentado trío. Así fueron sonando temas como “Big Nick” de Coltrane, “Straight No Chaser” y “‘Round Midnight” de Monk”, o “All Blues” de Miles Davis Davis, cuyo espíritu estuvo presente durante gran parte de la actuación.

En resumen, fue una velada fantástica arropada por la buena música de los tres ejecutantes y el contacto presente y amable de los músicos con la afición, siempre respetuosa, que se traslado allí para a escucharles. “¡Volveremos!” pronunció Jerry en su despedida, no sin antes de marcarse un par de bis como colofón de su viaje por las rutas jazzísticas del sur de nuestro país.

Texto: © 2012 José Antonio García López
Fotografías: © 2012 Rafa Márquez

sábado, 17 de marzo de 2012

EVA CORTES QUARTET

EVA CORTES QUARTET

Murcia

Fecha: 16 de marzo de 2012.
Lugar: Jazzazza –Ce n’est pas un bar– (Murcia).
Componentes:
Eva Cortés: voz.
Pepe Rivero: piano.
Toño Miguel: contrabajo.
Georvis Pico: batería.

Comentario:


Entrañable, el concierto que ofreció la cantante hondureña Eva Cortés en el club Jazzazza, el pasado 16 de marzo. El vertiginoso ascenso de esta interprete y compositora esta avalado por cuatro trabajos discográficos como líder, entregados en tan sólo cuatro años. El primero fue Sola contigo (EMI, 2007), en el que aparece como Eva Escoto. Un reflejo de sus influencias musicales latinoamericanas con presencias jazzísticas que se dan libremente a modo de estructuras e improvisaciones instrumentales, en todas las composiciones que conforman el álbum. Los tres últimos proyectos llegan con el sello discográfico Universal Music, y los siguientes títulos de portada: Como agua entre los dedos (2008), El mar de mi vida y Back 2 The Source, ambos grabados en 2010. Dos discos en los que se manifiestan, cada vez más numerosas, las influencias del jazz, lenguaje básico también en su formación musical. En la actualidad prepara el lanzamiento de su quinto trabajo Jazz On Night With Eva Cortés In Madrid que saldrá a la venta el próximo 17 de abril de este año, con el sello Verve. Un CD/DVD grabado en directo durante el concierto que ofreció en Madrid en diciembre de 2011.


Acompañada por un trío de excelentes músicos, la sesión comenzó a golpe de una corta introducción de batería a la que fue sumándose el resto de componentes. La voz sonó en español en este primer tema llamado “Sol”, en el que lo más destacado fue la improvisación del pianista Pepe Rivero, un músico con una gran proyección musical y bien conocido en los círculos jazzísticos de nuestro país. Tras presentar al grupo iniciaron un segundo tema inédito aún, cantado en ingles, marcado por el contrabajista Toño Miguel. La voz de la cantante se torna a veces enérgica y a veces flexible, lo cual denota un buen control vocal, imprescindible en el jazz y propio de toda buena interprete que se maneja en ese género. “Canción desesperada”, fue la tercera pieza anunciada por Cortés, de nuevo en español, iniciada con aires de tango, lánguida y templada. Rivero tomó de nuevo el papel de solista principal, recreando pasajes musicales de una gran calidad estilística y sonora. A continuación, una extensa introducción del pianista dio paso a la composición llamada “No quiero ser tu princesa” en la que la cantante utilizó frases improvisadas a modo de scat. Fue aquí el baterista Georvis Pico el que protagonizó un contundente solo que elevó la dinámica del concierto, arropado por la buena interacción de sus compañeros. El primer set del concierto acabó con dos temas: el conocido “Moon River” (Mercer/Manzini) cantado en inglés, y “Hablo de ti”, en el que destacaron los fraseos elegantes y precisos del contrabajista Toño Miguel.


La segunda parte la iniciaron con otro standard conocido “My Favourite Things” (Richard Rogers), enmascarado rítmicamente al principio por el piano y el scat de la vocalista, hasta el comienzo de la melodía cantada. Después de algunos temas con atributos incluso flamencos, llegó una canción anunciada como homenaje al gran músico y compositor Sting, una versión subjetiva de “Fragile”, cantada en francés y adornada por el contrabajista con un solo conciso y elocuente. En el ambiente se respiraban aires con diferentes mezclas musicales, ritmos y estilos, fruto del eclecticismo musical que acompaña a la vocalista en su prometedora carrera musical. La cantante no escatimó en temas y ofreció un repertorio amplio que volvía sobre sí mismo alternando letras en español, inglés y francés. Uno de los más destacados fue “Sous le ciel de Paris”, incluida en su último álbum, una composición que en su día hiciera famosa la cantante Édith Piaf.


Las improvisaciones de piano y batería se prolongaron hasta conseguir la intensidad necesaria en el ambiente, que por otro lado anunciaba el final de la sesión. El respetable público quería más y la generosa Eva Cortés les ofreció un bis final “La vie en rose”, un buen colofón para un concierto espléndido, cálido y mágico. La sesión fue una muestra del momento actual en el que navega esta excelente cantante, un compendio de todo el aprendizaje e influencias adquiridas hasta la fecha. Su voz y su proyección como vocalista femenina lo dicen todo, augurándole si cabe, un futuro prometedor.


Texto: © 2011 José Antonio García López
Fotografías: © 2011 Rafa Márquez

domingo, 19 de febrero de 2012

FEDERICO LECHNER TANGO & JAZZ TRÍO Y ANTONIO SERRANO

Murcia

Fecha: 18 de febrero de 2012.
Lugar: Jazzazza –Ce n’est pas un bar– (Murcia).
Componentes:
Antonio Serrano: armónica.
Federico Lechner: piano.
Toño Miguel : contrabajo.
Michael Olivera: batería.

Comentario:


El tango y el jazz se dieron la mano en el club Jazzazza, lugar de reunión que acoge a lo más representativo del jazz nacional e internacional que transita por buena parte de los clubes y locales de nuestro país. Dos grandes figuras del jazz contemporáneo, a saber, el pianista argentino Federico Lechner y el armonicista español Antonio Serrano, acompañados por el contrabajista Toño Miguel y el baterista Michael Olivera, conformaron un cartel ciertamente atractivo, que no pasó ni mucho menos desapercibido para los aficionados a este género musical. La experiencia estuvo arropada por un buen numero de seguidores, dispuestos a participar de una velada mágica e inolvidable, como así sucedió en esta ocasión.


Federico Lechner es un reconocido músico y compositor con una dilatada experiencia en el mundo jazzístico nacional e internacional, adquirida a través de numerosas colaboraciones en proyectos discográficos y en conciertos junto a figuras consagradas como Perico Sambeat, Jorge Pardo, Javier Colina, Antonio Serrano, Jerry González y Sonny Fotune, entre muchos otros. Además de su faceta docente (implicación en proyectos educativos musicales) y su labor en conciertos para la televisión y el cine, el pianista tiene en su haber seis discos como líder, dos de ellos con la formación Tango & Jazz Trío: Estela (Bost Espacio Creativo 2006) y Beboponga (18 Chulos 2008) y un último CD grabado en Madrid en septiembre de 2009 llamado Falsos limites (Acqua Records) titulo que da nombre a la formación, con el armonicista argentino Franco Luciani. Procede, en esta pequeña presentación, hablar también del colíder y duende del cuarteto, Antonio Serrano, un músico virtuoso con una excelente carrera musical y un gran reconocimiento a escala mundial. Sus colaboraciones con figuras internacionales del jazz y sus incursiones en el flamenco, el pop y la clásica, son una muestra evidente de las distintas disciplinas en las que se mueve. Uno de sus últimos álbumes editados es Armonitango (Sony Music Distrubution 2007) con Federico Lechner, un homenaje a la música de Astor Piazzolla.


El concierto, dividido en dos pases, arrancó con una pieza de Lechner, “El renguito”, incluida en su último disco Falsos límites. La breve introducción del pianista dio paso a la melodía realizada al unísono con el piano y la armónica. La formula del cuarteto estaba en marcha y Serrano acometió con su primer solo de la noche, apoyado por los restantes miembros del cuarteto. Lechner también compartió su espacio de improvisación en el piano, con el que dejaba descubrir su excelente habilidad y el buen sonido semi acústico de su instrumento. Tras esta primera toma de contacto, el líder de la banda presentó a los componentes y anunció una segunda pieza, también de su propia cosecha, “Zamba de Lozano”, dedicada a un buen amigo suyo. Una oportunidad para el baterista, que comenzó a destacar como el elemento rítmico esencial dentro del conjunto. La sesión continuó con otro tema de estilo bebop, a tempo alto (fast) para lucimiento de cada uno de los músicos del cuarteto, en especial del contrabajista Toño Miguel, cuya destreza e interacción resultó ser de lo más destacable durante todo el concierto. Las improvisaciones de piano (enérgicas y limpias) y de contrabajo, dieron paso a una serie de solos cortos alternados de doce compases entre todos los componentes, creando con ello momentos de gran intensidad. La vertiginosa pieza fue seguida de una balada, “El día que me quieras”, un tema contenido en el álbum Sesión continua de Antonio Serrano. La virtuosidad y los solos alargados de armónica y piano fueron premiados con amplias ovaciones por parte del público. Serrano añadió una improvisación magistral para terminar la balada. Antes de finalizar esta primera parte del concierto, Federico Lechner, micrófono en mano, agradeció la colaboración de Antonio Serrano y elogió la unión de los dos proyectos (Serrano/Lechner) que fueron la base del concierto. “Beboponga”, tema que da titulo al último disco del trío, fue una vuelta a los tiempos rápidos, en el que volvían a destacar las improvisaciones de armónica, piano y contrabajo, sin olvidar la presencia inalterada de la batería en los solos cortos de improvisación, antes de la exposición final.


La segunda parte del concierto fue, si cabe, aún más espléndida y sorprendente que la primera. En ella pudimos observar una entrega total del cuarteto. El standard “Giant Steps” de John Coltrane fue el comienzo de un segundo set cargado de intensidades sonoras, debido en parte a los temas escogidos, casi todos de estilo bebop. El tema, realizado a dúo de piano y armónica, alcanzó tal desarrollo que apenas se notaba la ausencia del contrabajo y la batería. La agilidad y técnica de los dos principales solistas casi no dejaba hueco para más instrumentos, por decirlo de alguna manera, nada faltaba y nada sobraba. El éxtasis generalizado llegó con el tema “Otra mina”, composición del pianista, a ritmo de milonga, lento y relajado. Los fraseos de armónica y piano se unían en un lenguaje común, expresivo y elocuente, que invitaba a la abstracción. La entrega del grupo fue aumentando con los siguientes temas del repertorio, en el que hubo casi de todo, desde citas clásicas hasta piezas en formato de blues. Con el tema “Gringo”, contenido en el álbum Beboponga, el concierto ya rozaba casi lo sublime, palabras mayores que dan buen crédito de este sensacional cuarteto. Olivera no quiso despedirse sin realizar antes un último solo de batería, reactivando así los ánimos de toda la sala. El bis no se hizo esperar y el grupo volvió a la carga con el standard “Donna Lee”, de Charlie Parker, una despedida a lo grande como colofón de un excelente concierto que será recordado por los aficionados largo tiempo.

Texto © 2011 José Antonio García López
Fotografías © 2011 Rafa Márquez

domingo, 6 de noviembre de 2011

ARUÁN ORTIZ & MICHAEL JANISCH QUINTET FEATURING GREG OSBY

ARUÁN ORTIZ & MICHAEL JANISCH QUINTET FEATURING GREG OSBY


Fecha: 4 de noviembre de 2011.
Lugar: Jazzazza –Ce n’est pas un bar– (Murcia).
Componentes:
Aruán Ortiz: piano.
Michael Janisch: contrabajo.
Greg Osby: saxo alto.
Raynald Colom: trompeta.
Rudy Royston: batería.

Comentario:


Gran expectación de los aficionados al jazz ante la visita a Murcia y en concreto al club Jazzazza, de la formación que lideran el pianista cubano Aruán Ortiz y el contrabajista norteamericano Michael Janisch, dentro de su gira europea. Junto a ellos, como parte principal de la formación un invitado especial, el gran saxofonista Greg Osby (St. Louis), figura de una gran relevancia en el mundo jazzístico, el trompetista francés Raynald Colom y el tejano Rudy Royston en la batería. Cada uno de ellos reúne un extenso trabajo discográfico en su carrera como líderes y colaboradores, sobre todo el veterano Greg Osby, poseedor de casi una veintena de discos en sellos como JMT, Blue Note e Inner Circle Music, este último de su propiedad, con el que se ha ganado una exquisita fama como promotor y educador de jóvenes promesas del jazz, que sobresalen hoy día en la escena mundial de este género musical. Los anfitriones del proyecto pertenecen a una generación posterior de músicos respecto a Osby, lo que aporta sin lugar a dudas ideas, formas y conceptos nuevos en la música que realizan, compaginada a la par con la evolución del saxofonista.



Aruán Ortiz es uno de los pianistas de jazz más creativos, dinámicos y vanguardistas de su generación, solicitado por músicos consagrados como Roy Hardgrove, Stefon Harris, Jerry Bergonzi, George Garzone o Wallace Roney. Como colíder el contrabajista Michael Janisch, un músico prolífico, ha sido colaborador de figuras como Gary Burton, Kurt Rosenwinkel, Mark Turner, Joe Lovano, Roy Hargrove, Aaron Goldberg, Mike Moreno o Jason Palmer. Otro componente de la formación es el trompetista Raynald Colom, escogido para esta gira por su gran temperamento y aptitud musical. El quinteto quedada completado con el baterista Rudy Royston, músico versátil, formado como percusionista bajo la dirección de Elvin Jones, por lo que sus  influencias en él son más que notables.


La  afluencia de los seguidores copó gran parte de la capacidad del  aforo del local, que de manera respetuosa se dispusieron a escuchar y disfrutar de esta formación exclusiva y lujosa. Michael Janisch fue el encargado de abrir la actuación en el primer set con una extensa introducción de contrabajo en “Precisely Now”, composición que encabeza su último CD editado (Purpose Built -Whirlwind Recordings Ltd, 2009). La melodía, a veces al unísono y otras compartida, dejó paso al primer solo de la noche en la trompeta de Colom, que tocó sin micrófono durante toda la actuación, algo que en verdad no era tampoco necesario en su caso, dada la buena proyección de sonido que transmite con su instrumento y la amplitud del local. En cambio Osby sí utilizó amplificación, quizá para compensar de alguna forma el carácter generalmente atenuado de su sonido con el saxo alto, excepto en las partes más intensas de los temas, pura cuestión de equilibrio sonoro entre los dos vientos y principales solistas con el resto del grupo. Su primera improvisación dio ya suficientes muestras de la agilidad que posee en la ejecución del instrumento. “Jitterburg Waltz” del pianista Fast Waller fue la siguiente pieza del repertorio, una versión muy personal de la banda, iniciada en esta ocasión con una introducción del saxofonista, en solitario, seguido de una doble exposición del tema compartida con el trompetista. El tiempo alargado del swing dio cabida a varias improvisaciones de todos los instrumentistas, excepto el baterista, que iba economizando sus energías para más adelante, como bien pudimos comprobar durante el posterior desarrollo de la actuación. Lo más destacado aquí fue el solo de piano en manos de Aruán Ortiz, confeccionado a partir de suaves fraseos interválicos y acordes de acompañamiento dentro y fuera de la armonía principal. Tras estos dos primeros temas el líder presentó a la formación, en la que resaltó la colaboración de Greg Osby, refiriéndose a él como uno de los músicos más innovadores del jazz contemporáneo. La siguiente pieza anunciada fue “Orbiting”, composición del pianista cubano que fue adquiriendo intensidad conforme se sucedían las improvisaciones de trompeta, saxofón, piano y batería, esta última realizada de forma contundente, realzando de manera impecable y en gran medida la presencia de Royston en la formación. La primera parte de una hora y cuarto de duración concluyó con un tema del pianista Horace Silver, “Peace”, una sosegada balada que mostró una vez más la buena interacción colectiva que reinó entre ellos, otro ejemplo de la profesionalidad y el buen hacer que caracteriza a los músicos de jazz con un gran nivel.


El segundo set de la actuación estuvo encabezado por “Lost Creek”, otra composición incluida en el último CD de Michael Janisch. El tema navegó a golpe de un swing persistente marcado por el baterista para lucimiento del resto de sus compañeros, ritmo que supieron aprovechar con excelentes solos cargados de frescos y elocuentes fraseos, arropados también por el alegre y continuo walking del contrabajista. La sesión continuó con “Please Stand By” de Greg Osby, contenido en su disco Channel Three (Blue Note, 2005). Un tema basado en un insistente pedal rítmico que duró toda la pieza, creando con ello un ambiente casi hipnótico por el que navegaron los solistas con fraseos de una gran complejidad, doblando el tiempo dentro y fuera de la cadencia armónica, como en el caso de Greg Osby, que consiguió incluso sacarle algunos sonidos desgarradores a su instrumento para lograr intensidades al límite. Rudy Royston tuvo también aquí su momento de improvisación, con toques precisos y llenos de energía. El grupo enlazó el final de la pieza con el standard “Just One Of Those Things”, de Cole Porter, una pieza estilo bebop , a un tempo alto, vertiginoso, lo que implica un buen manejo y ejecución del instrumento. La virtuosidad del saxofonista no se hizo esperar y arremetió con fraseos enérgicos a base de corcheas y semicorcheas, parafraseando algunas citas y melodías de otras composiciones como “Donna Lee” de Miles Davis o “Bye Bye Blackbird”, del saxofonista y compositor Roy Henderson. El trompetista Raynald Colom desarrolló una improvisación clara, limpia y concisa con una entrega total. Michael Janisch se sumó a la tanda de solos ejecutando elegantes y sugerentes líneas con el contrabajo, seguido del pianista Aruán Ortiz, cuyo toque ágil, fresco y apasionado provocó frecuentes aplausos por parte del público. El tema acabó entre algunos solos cortos de saxofón y trompeta, alternados con la batería. La gran ovación de los asistentes no dejó indiferentes al quinteto y agradecidos ofrecieron otra pieza, una balada del pianista Thelonious Monk llamada “Ask Me Now”, una exquisita partitura decorada por el sonido ardiente y sutil del saxofonista con la que se despidieron, pero como dijo el propio Aruán Ortiz antes de anunciar esta última pieza de despedida: “Hemos disfrutado como vosotros y ya estamos pensando en volver”. Esperemos que sea así y volvamos a disfrutar de ellos en una próxima ocasión. Fue, en resumen, un concierto que será difícil de olvidar, no solo por su duración, dos horas y veinte minutos, sino por la calidad musical que atesora cada miembro de la formación, dando como resultado una audición de gran nivel, una música que repercute y trasciende entre los aficionados y seguidores de este género musical en esta parte del país.          

Texto © 2011 José Antonio García López
Fotografías © 2011 Rafa Márquez

domingo, 30 de octubre de 2011

WILL VINSON QUARTET FEATURING MIKE MORENO

WILL VINSON QUARTET FEATURING MIKE MORENO

Murcia

Fecha: 28 de octubre de 2011.
Lugar: Jazzazza –Ce n’est pas un bar– (Murcia).
Componentes:
Will Vinson: saxo alto.
Mike Moreno: guitarra eléctrica.
Orlando Le Fleming: contrabajo.
Jochen Rueckert: batería.

Comentario:



La gira europea del saxofonista y compositor británico Will Vinson contó con dos únicos conciertos en España, uno de ellos en el club Jazzazza. Vinson es un consagrado músico que ha publicado cuatro CD como líder y realizado numerosas colaboraciones con músicos de la escena neoyorquina contemporánea. Su primer trabajo editado fue It's For You (Sirocco Jazz, 2004), seguido de Promises (NinettenEight Records, 2008), Stockholm Syndrome (Criss Cross, 2010) y su último álbum The World (Through My Shose), un directo grabado en Brooklyn, con el mismo sello y en el mismo año, en el que basó la mayor parte del repertorio de este concierto.


La velada comenzó así con una pieza que encabeza este último disco llamada “I Am James Bond”. Una breve introducción del saxofonista en solitario fue seguida por el resto del grupo, dando paso a la exposición melódica y a los primeros solos e improvisaciones de la noche, a cargo del saxofón y la guitarra eléctrica. El sonido se hizo presente en la sala de manera compacta y con niveles sonoros bien alineados. Tras este primer avance y después de presentar a los componentes del grupo, el saxofonista anunció una segunda pieza del guitarrista Mike Moreno, llamada “Mirror Mirror”. La introducción del propio autor con la guitarra, fue acompañada por el resto de la sección rítmica dejando paso a la exposición del tema con el saxofón y la guitarra al unísono. He de destacar la limpia y fluida ejecución de este gran músico, sostenida por el efecto reverb de su amplificador. Los sugerentes y delicados fraseos de Moreno, contrastaban con la fuerza y energía de los fraseos realizados por su compañero solista Will Vinson.


El contrabajista Le Fleming realizó aquí una extensa y elocuente improvisación, arropado también por sus compañeros. La actuación continuó con un tema standard, a tiempo rápido, estilo bebop, en el que Vinson desarrolló buena parte de su capacidad creativa en un solo largo y complejo caracterizado por un lenguaje rico, dinámico, y una forma intensa de expresar sus ideas y fraseos. La limpieza y agilidad técnica de Mike Moreno volvía a estar presente, así como la inagotable consistencia y apoyo del baterista Jocken Rueckert, que realizó una labor excepcional durante toda la sesión. Lo más lucido fue el juego de las improvisaciones cortas y alternadas ejecutadas entre los solistas y Rueckert. El tiempo más relajado fue para la balada “Blossom” del gran maestro y pianista Keith Jarrett. El climax sonoro conseguido por el grupo te invitaba a cerrar los ojos y adentrarte a lugares de ensueño, placidos y oníricos, construyendo un puente musical entre músicos y oyentes. La primera parte de la actuación concluyó con el tema llamado “Alma”, una mezcla de ritmo afro, desarrollado posteriormente a tiempo de swing, en las improvisaciones.


Tras el breve descanso consumido entre algunos cigarrillos en la calle, la sesión recomenzó con “Dean Street Rundown”, otro tema incluido en el disco grabado en directo, en el que destacó el líder saxofonista con un emotivo solo. Fue agradable encontrar también referencias flamencas en las armonías que utiliza el compositor, como demostró en el siguiente tema, algo que su compañero Mike Moreno supo aprovechar añadiéndole el toque mágico y sutil de su guitarra. Vinson quedó solo, sin acompañamiento, antes de finalizar la pieza, y ofreció otra gran improvisación cargada de lirismo. La ejecución en la tesitura más grave del saxo alto y la energía que transmite en sus fraseos se acerca más a la voz poderosa de un saxo tenor. El sonido del saxofonista, muy influenciado por John Coltrane a pesar de manejar un saxo alto, es consecuencia de una búsqueda y estudio para introducir un aspecto sonoro diferente en su instrumento. El cuarteto no quiso despedir su actuación sin un último tema a petición del público asistente: “The End Of A Love Affair”, resultó ser el colofón de un concierto basado en un proyecto vanguardista, una música enmarcada en las ideas y composiciones de una formación contemporánea. Un lujo para nuestros sentidos.


Texto © 2011 José Antonio García López
Fotos © 2011 Rafa Márquez

sábado, 15 de octubre de 2011

OSCAR PEÑAS QUARTET FEATURING JASON PALMER

Murcia

Fecha: 13 de octubre de 2011.
Lugar: Jazzazza –Ce n’est pas un bar– (Murcia).
Componentes:
Oscar Peñas: guitarra eléctrica.
Jason Palmer: trompeta.
Marko Lohikari: contrabajo.
David Xirgu: batería.

Comentario:



Qué sería del jazz, de los músicos y sus aficionados sin los pequeños locales que arriesgan todo para ofrecer una noche más de esta música en directo… El paso del guitarrista catalán Oscar Peñas por el club Jazzazza forma parte de la ruta de conciertos que está realizando por nuestro país este gran músico y compositor para presentar su último trabajo From Now On , grabado en Brooklyn en 2009 y lanzado al mercado en 2011 por el sello BJU Records. Un álbum que marca un cambio en la carrera de este compositor, en sus referencias musicales, actualmente influenciadas más por el folclore tradicional (boleros, tangos, choros , flamenco), que por las reminiscencias académicas del jazz norteamericano derivadas de su formación como músico de jazz. Su ausencia de los escenarios españoles en los últimos años y la estancia en New York ha dado otros frutos musicales convertidos en dos álbumes anteriores: Astronautus (Fresh Sound New Talent, 2003) y The Returns Of Astronautus , con el mismo sello, en 2005. Para completar el cuarteto Oscar Peñas ha invitado a un músico de lujo, el joven trompetista norteamericano Jason Palmer, acompañado por Marko Lohikari en el contrabajo y el excepcional David Xirgu a cargo de la batería. Los músicos que acompañan al guitarrista en esta gira no son los mismos incluidos en la grabación de su último proyecto, en parte debido a que el compositor quiere experimentar con nuevas formas y sonidos en los temas que compone, dándoles otra visión musical y creativa, a la vez que se desarrollan libremente dentro de armonías bien estructuradas.


El concierto, dividido en dos partes, comenzó con un tema llamado “Friselinea Comodoro”, un blues de doce compases dedicado al guitarrista Bill Frisell, músico que ha influido en gran medida en el sonido y en el lenguaje musical de Oscar Peñas. Tras la  exposición de esta primera pieza compartida por guitarra y trompeta se abrieron los espacios a las primeras improvisaciones, incluida la del contrabajista Lohikari y un elegante solo de Palmer. Una introducción de batería, a la que fueron sumándose el contrabajo y la guitarra, dio paso a la melodía de “From Now On”, ejecutada con la trompeta. Palmer efectuó una larga improvisación, vibrante y cargada de fraseos, que intensificó la dinámica de esta segunda pieza. Los acordes de la guitarra arropaban sutilmente y en todo momento los solos del trompetista, proporcionando un buen colchón al solista. También hubo aquí un espacio para el contrabajista Marko Lohikari, que además realizó un excelente trabajo durante toda la sesión, codo a codo con el baterista David Xirgu. El líder presentó a sus compañeros y anunció el tercer tema de la noche, “Samuel Smith”, dedicado esta vez a una marca de cerveza que según el propio guitarrista inspiró con su efecto la pieza en cuestión. El papel del trompetista fue tomando fuerza y posición en el cuarteto, convirtiéndose en uno de los más destacados de la formación. Junto al baterista David Xirgu, fueron los músicos que más intensidad aportaron a los temas en toda la actuación, en contraste con el guitarrista que aportó una labor más sutil y conceptual, casi onírica, en sus improvisaciones. En el siguiente tema, la melodía compartida por guitarra y trompeta fue el preludio de una destacada improvisación a cargo del baterista, arropado por la continua base rítmica y armónica de sus compañeros. Xirgu introdujo largos y contundentes fraseos con la batería en su primer solo de la actuación, aunque hubo que esperar a la siguiente pieza, “Etude Number One”, para que demostrara toda su capacidad y buen hacer con el instrumento. La breve introducción del trompetista en solitario con un estilo clásico, cambió por momentos la fórmula del programa, dejando lugar a una melodía ejecutada al unísono con guitarra y trompeta y a un desarrollo del tema, ya en el plano jazzístico.


En la segunda parte del concierto se hizo presente de nuevo la figura del guitarrista Bill Frisell, esta vez con un tema propiedad del maestro, “Strange Meeting”, cuyas influencias en el músico barcelonés son bastante notorias. Peñas contiene varios elementos a su favor que le hacen diferente de otros guitarristas de su generación, un sentido muy particular e introspectivo de idear sus composiciones, el lenguaje adquirido de los grandes músicos y guitarristas de jazz norteamericanos, y además una depurada técnica que demostró en la ejecución limpia de sus fraseos y juegos armónicos. “Aries” fue el tema en el que destacó otro miembro del cuarteto en esta segunda parte de la actuación, el baterista David Xirgu, cuya entrega y regodeos tuvieron muy buena acogida por parte de los aficionados presentes en la sala. El repertorio llegaba a su fin y el líder anunció dos piezas más, “Epíleg” y “La luchita”. La música tradicional reaparece como fondo rítmico, a veces casi insinuada entre una compleja fusión de elementos musicales propios del jazz.



El grupo agradecido ofreció un bis a petición de los seguidores, cerrando así una de las actuaciones más creativas que circula en la actualidad por diversos locales de jazz en nuestro país.

Texto © 2011 José Antonio García López
Fotos © 2011 Rafa Márquez

domingo, 18 de septiembre de 2011

NELSON CASCAIS QUINTET featuring LOGAN RICHARDSON

 NELSON CASCAIS QUINTET featuring LOGAN RICHARDSON

Murcia

Fecha: 17 de septiembre de 2011.
Lugar: Jazzazza –Ce n’est pas un bar– (Murcia).
Componentes:

Nelson Cascais : contrabajo.
Logan Richardson: saxo alto.
André Fernandes: guitarra eléctrica.
Oscar Graça: piano.
Bruno Pedroso: batería.

Comentario:



El club Jazzazza reinició su programación internacional de este otoño con un entrañable y extraordinario concierto, el del Nelson Cascais Quintet, liderado por el contrabajista portugués. Cascais regresó a Jazzazza acompañado de un invitado especial, el saxofonista norteamericano Logan Richardson, una de las figuras más destacadas de su generación. Su vertiginoso ascenso y reconocimiento en el mundo del jazz se debe, en parte, a su mentor y maestro del saxofón Greg Osby, que le impulsó en su propio sello discográfico. El contrabajista presentó su nuevo proyecto convertido en un disco de reciente edición: The Golden Fish (Toap, 2011). Un trabajo original y definitivo en la carrera del músico portugués, después de sus tres discos anteriores: Ciclope (Toap, 2002), Nine Stories (Toap, 2005) y Guruka (Toap, 2009).


La sesión comenzó con “Bola de cristal”, tema que encabeza también su último trabajo discográfico. El buen sonido, casi acústico, se hizo presente en la sala, como señal inequívoca de la profesionalidad del conjunto que apenas se sirvió de mecánicas y artificios, exceptuando la guitarra eléctrica. Fue Logan Richardson el encargado de abrir la serie de improvisaciones en este primer tema, seguido del guitarrista André Fernandes, el cual utilizó con frecuencia los efectos de sonido que salían de su caja. También tuvo su espacio aquí el primer solo del pianista Oscar Graça, arropado por algunos backgrounds de sus compañeros. Una introducción del saxo alto dio paso a la segunda pieza del repertorio, “Tom Boy”, composición de André Fernandes. El tema destacó en gran medida por su peculiar estructura armónica y el buen groove conseguido por el grupo, dando la impresión de encontrarse ante una elegante fórmula con un nivel de sonido bien compactado. Cabe destacar el excelente trabajo del baterista Bruno Pedroso, que realizó un impresionante e impecable ejercicio rítmico durante todo el concierto, en perfecta interacción con el resto de los componentes de la formación. Otra introducción, esta vez de piano y batería, marcó la entrada del tema central “The Golden Fish”, que da titulo al álbum. La exposición de la melodía compartida por el saxo y la guitarra precedió a dos largas improvisaciones a cargo de Fernandes y Richardson, a cual de ellas más notable. Cascais realizó en solitario la introducción de “Everybody Needs A Fishbowl”, un tema extenso en el que todos los componentes tuvieron su espacio para la improvisación, destacando los elocuentes solos de piano de calidad magistral y de guitarra. Para acabar la primera parte del concierto el líder anunció “Mensagem ao contrário”, una deliciosa pieza en la que el contrabajista desarrolló su primer solo de la noche.



Tras el descanso, el quinteto continuó con “Mirabilis”, cuyo nombre hace referencia a una especie de colibrí y al efecto que producen sus alas. Lo más lucido fue la intervención del guitarrista André Fernandes, que desplegó técnica y buen hacer a raudales con un lenguaje rico, intenso y colmado de ingenio, no sólo en esta pieza sino a lo largo de todo el concierto. La labor musical del guitarrista es fundamental y destacable en la formación, aportando un carácter sutil, casi mágico, con la utilización del sonido más apropiado en cada composición. La velada continuó con un tema del saxofonista Sam Rivers llamado “Cyclic Episode”, desarrollado a tempo muy rápido. El grupo quedó a cuarteto, sin guitarra, pasando gran parte del protagonismo al saxofonista Logan Richardson, que efectuó un enérgico solo de improvisación. Fuerza y expresión creativa son dos características claves en la ejecución del saxofonista de Kansas, manejándose con destreza en la tesitura alta de su instrumento. El líder del grupo anunció la última pieza de la sesión, “Southern Star”, también a cuarteto, pero esta vez sin saxofón. La melodía de la balada ejecutada por el pianista Oscar Graça dejó paso a otro magnifico solo de guitarra con efectos de wah-wah, mostrando de nuevo la técnica depurada del guitarrista en el manejo del pedal. Como era de esperar el público agradeció el trabajo de este excelente quinteto y Cascais respondió con un tema de su anterior disco Guruka, llamado “O Centro Do Mundo”, creado e inspirado en su hija. El baterista Bruno Pedroso deleitó al aforo con un espléndido solo como colofón del tema. El concierto llegó a su fin con otro bis, una pieza corta y alegre con aires de ritmo funk con la que el grupo recogió los últimos aplausos del respetable público allí presente.




Un concierto, en resumen, de una gran calidad musical, tanto en el aspecto creativo como en la ejecución instrumental de todos los componentes de la banda, sin excepción. Nelson Cascais nos reveló una vez más, con este nuevo proyecto, sus grandes dotes compositivas y un gusto exquisito en la confección de sus ideas musicales. Jazzazza le deseó una buena andadura y proyección para este trabajo, animándole a volver en una próxima ocasión. Creo que en verdad se lo merece.

Texto © 2011 José Antonio García López
Fotos © 2011 Rafa Márquez

domingo, 13 de febrero de 2011

EDWARD PEREZ TRIO

EDWARD PEREZ TRIO


Fecha: 12 de febrero de 2011
Lugar: Jazzazza – “Ce n’est  pas un bar”, Murcia
Componentes:
Edward Perez: contrabajo.
Shai Maestro: piano.
Ziv Ravitz: batería.

Comentario:



Concierto magistral el que tuvo lugar en el ya emblemático Jazzazza (Ce n´est pas un bar), en Aljezares – Murcia. Tener la oportunidad de escuchar a los músicos que forman el trío del joven contrabajista Edward Perez, en un lugar pequeño y acogedor en el que se respeta el silencio, es todo un lujo al alcance de los que saben apreciar este tipo de música. Decía lo de magistral porque así me lo pareció en varios aspectos: complicidad entre los miembros del grupo, manejo de abundantes dinámicas, nada lineal, entrega total en la ejecución musical y una serie de actitudes propias de unos grandes profesionales, como es el caso. La trayectoria de estos tres músicos es vertiginosa y audaz. Por un lado, el contrabajista y líder del trío: Edward Perez, un músico  que se acopla sin tapujos a todos los estilos, bien influenciado por sus dos colegas de trabajo, pero poniendo siempre ese algo más de su propio sello personal. Además posee ya en su haber varios discos como líder, arreglista y acompañante. El joven pianista Shai Maestro, asiduo acompañante en el grupo de Avishai Cohen, es la columna armónica del grupo, barajando ideas entre sus influencias de la música clásica y un lenguaje moderno, puramente jazzístico. Sin olvidar al carismático Ziv Ravitz, todo un contenido de energía musical a través de su batería, que no dio tregua en toda la sesión. Sus solos de batería fueron lo más aplaudido del concierto.


La sesión se desarrolló en dos pases. El primer pase dio inicio con el tema “Sea lo que sea” con una pequeña introducción del piano, sutil y sosegada, como preámbulo de un concierto bien ambientado, que fue ganando en intensidad conforme avanzaba. En esta primera pieza larga alternaron diferentes rítmicas de la mano del baterista Ziv Ravitz. Los toques en sus platos envolvían con delicada y precisa sonoridad los sonidos de sus otros dos compañeros, conteniendo las intensidades que se sucedían. Ravitz realizó un trabajo excepcional. Después del segundo tema Perez presentó a sus compañeros y dio paso a una tercera pieza del guitarrista Juan Manuel Cañizares. Una adaptación que recordaba los caminos de la fusion y el flamenco, influencias que se dan también en el líder y contrabajista. Para continuar eligieron un tema funk, “I Never Thought”, que hizo aumentar el ánimo y la conexión con el público presente. Otra ocasión para embriagar el ambiente con sendas improvisaciones de cada componente, a cual de ellas más vehementes e intensas. El último tema de esta primera sesión fue “Estrecho de Magallanes”, contundente, a golpe de ritmos afro-latinos. En la batería de Ravitz sonaron golpes atávicos al encuentro con la herencia y el origen de la propia música.



El segundo pase comenzó con un standard de Ornette Coleman, a swing medio, en el que alternaron sus improvisaciones sobre distintas estructuras armónicas. Una pieza a destacar fue “Dedalo”, otra composición de Edward Perez. El contrabajista quiso recordarnos nuestra cercanía con el continente africano y basó un tercer tema en un continuo ritmo afro y mezclas latinas, ritmos en los que Perez se desenvuelve con suma placidez y buen control. Una canción de cuna se transforma en una balada recurrente en las manos del pianista. A caballo entre la música clásica y el jazz, Shai Maestro juega con el piano, llevando su sonido al extremo del teclado, dejando en el aire esas notas que no da, pero que el oyente reconoce como evidentes. Hubo también un homenaje rítmico al folclore de Bulgaria y centro Europa en una pieza corta y muy animosa. Para despedir el encuentro, el grupo realizó un largo bis. Una nostálgica balada plagada de lirismo y fuerza, con un sonido y un groove impecable.

Un concierto irrepetible que quedará largo tiempo en el recuerdo de los que fuimos testigos. Buenos músicos y buenos profesionales.


Texto: © 2011 José Antonio García López
Fotos: © 2011 Rafa Márquez